No te vi venir, yo tan solo no te esperaba. Vagábamos distantes por el mundo, tu por tu lado y yo por el mio. Siempre me quede con la duda de si signifique algo, si quiera un fragmento de lo que causaste en mi. De pronto en un parpadeo te vuelvo a tener en frente y aunque jure no dejarte escapar si tenia el placer de volverte a ver, te volviste a escapar tranquilamente. Pero esta vez destruyendo la paz que solías traerme. No te vi venir, al marcharte no regrese a ver. Me concentraba en ver salir lentamente el humo del cigarro junto al último suspiro que te dejaré provocarme. Se escapo mi alma por un segundo. Al siguiente solo quedaba seguir como si nada.
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lunes, 25 de marzo de 2013
En un parpadear
No te vi venir, yo tan solo no te esperaba. Vagábamos distantes por el mundo, tu por tu lado y yo por el mio. Siempre me quede con la duda de si signifique algo, si quiera un fragmento de lo que causaste en mi. De pronto en un parpadeo te vuelvo a tener en frente y aunque jure no dejarte escapar si tenia el placer de volverte a ver, te volviste a escapar tranquilamente. Pero esta vez destruyendo la paz que solías traerme. No te vi venir, al marcharte no regrese a ver. Me concentraba en ver salir lentamente el humo del cigarro junto al último suspiro que te dejaré provocarme. Se escapo mi alma por un segundo. Al siguiente solo quedaba seguir como si nada.
La ironía
¿Oyes tu mis quejidos? Yo ya no, porque me he acostumbrado a ellos, como se acostumbra un fumador al olor del tabaco y no lo nota. Como se acostumbra una loca a que le sujeten las manos y aparten los objetos peligrosos de su alrededor, como se acostumbra un perro asesino a su bozal. Las teclas del piano tocan solas, se hunden, intentando conseguir con su sonido tu voz. Y a mí este cielo no me engaña, sé que eso que acabo de ver no es una estrella fugaz, sé que eso era la cometa de un niño ardiendo, porque puedo sentir su calor. Puedo sentir lo caótico, la destrucción, el dolor. Puedo sentir la mierda a mis espaldas. No puedo sentirte. Siempre me gustarán tus manos, tu voz, tu mirada y tu sonrisa. Me quedaría con eso toda la vida. Me enamoraría de el sonido de tu caminar, de tus enojos, de tu pereza, de tu sonreír, me enamoraría del aire que te roza las mejillas pero ¿Para qué? Si eso es algo de lo que ya llevo tiempo enamorada.
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